Bizcocho de Kiwi

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    Receta de Bizcocho de Kiwi





    Esta vez traemos un bizcocho muy novedoso y a la vez muy saludable, un bizcocho de kiwi, con una mezcla de sabores de lo más interesante. Si lo pruebas seguro que te gusta, así que te vamos a detallar la receta paso a paso.

    Ingredientes:

    - Harina de repostería, 450 gramos
    - Azúcar, 1/4 de kilo
    - Huevos, 5 grandes
    - Un par de kiwis
    - Un sobre de levadura
    - 95 gramos de aceite
    - Limón o naranja para usar la piel


    Preparación:

    Hoy vamos a preparar un rico bizcocho de kiwi, una forma de comer esta fruta tan saludable de una forma diferente. El kiwi es una fruta con muchas propiedades beneficiosas para nuestro organismo, aparte de ser una importante fuente de vitamina C. Si te gustan los kiwis, este bizcocho seguro que te encanta. Vamos con la receta sin más dilación.

    Antes de nada vamos a encender el horno para que vaya tomando temperatura, lo ponemos a 180-190 grados. También vamos a ir engrasando el molde con mantequilla para que no se pegue. En casa se suele emplear algún molde de silicona, que nos parecen los más cómodos, por su facilidad de uso y porque no necesitan engrasarse antes.

    Vamos a pelar los kiwis y después vamos a machacarlos, con la ayuda de un tenedor por ejemplo, aunque podéis emplear el método que prefiráis. En un bol adecuado batiremos los huevos, añadiremos el azúcar y mezclamos a conciencia. A continuación añadimos el kiwi triturado y seguimos moviendo.

    Después se agrega la piel del limón rallada, o de la naranja, lo que hayáis elegido, y el aceite. Se continúa removiendo para que se mezclen los nuevos ingredientes. Añadimos la harina junto a la levadura, esto mejor hacerlo en un par de veces mientras removemos, para que la masa vaya tomando cuerpo y se mezcle mejor. Y si las tamizáis antes, mejor que mejor, así le quitas las impurezas que puedan tener.






    Una vez la masa es uniforme y sin grumos, la echamos en el molde y lo metemos en el horno durante algo más de media hora, sin pasar de cuarenta minutos. Hay que vigilar el bizcocho para que no se nos pase de cocción y no sacarlo tampoco antes de que esté bien hecho por dentro. Pinchar con un pincho o cuchillo el interior y comprobar si sale limpio es un método para comprobarlo que nunca falla.

    Cuando esté bien horneado, sácalo del horno que se enfríe, desmóldalo y ya estará listo para comer.