Bizcocho de Soletilla

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    Receta de Bizcocho de Soletilla





    El bizcocho de soletilla es un bizcocho muy ligero, es un bizcochito pequeño y esponjoso. Su receta es sencilla, pero hay que tener cuidado de hacerla bien. Te indicamos paso a paso como hacerlos en casa.

    Ingredientes:

    - 6 huevos tamaño L
    - Harina, 110 gramos
    - Azúcar, 120-130 gramos
    - Almidón de maíz, la mitad que harina


    Preparación:

    Todos hemos comido alguna vez los tradicionales bizcochos de soletilla. Se puede decir que son una especie de mezcla entre bizcocho y galleta, que son ideales para comer mojando en la bebida con la que se acompañen.

    Estos bizcochos se comienzan a preparar separando las claras de las yemas de los huevos. Si nunca has hecho esto, no te preocupes, te lo explicamos, verás que es sencillo. Rompe el huevo y échalo en tu mano, coloca debajo un bol y ve abriendo los dedos, de modo que la clara caía sobre el bol, y al final te quedes con la yema en la mano. Repítelo con todos los huevos que necesites.





    Una vez separadas, se baten las yemas junto a un poco menos de la mitad del azúcar y una cucharada pequeña de agua caliente, tenemos que conseguir que espumen bien. Por otro lado, usamos las claras para montarlas a punto de nieve, con el resto del azúcar que tenemos. A la hora de montarlas al punto de nieve tienes que hacerlo con paciencia, batiendo con fuerza y constantemente. Cuando se forme una espuma que no se baja, ya las tienes listas.

    Mezclamos las dos preparaciones moviendo bien. A continuación se agrega el almidón junto a la harina y seguimos mezclando con movimientos continuos. Lo ideal es mover sin batidora, mejor a mano.

    Pon ahora el horno a calentar, entre 220 y 230 grados, para tenerlo listo cuando lo necesitemos en unos minutos.

    Lo siguiente que vamos a hacer es lo que se conoce como 'escudillar la masa'. Se coloca la masa en una manga pastelera, y se hacen sobre un trozo grande de papel de horno unas tiras de masa, de unos 7-9 centímetros de largas. Les espolvoreamos un poco de azúcar por encima.




    Una vez que el horno se encuentre a la temperatura deseada, metemos el papel de horno con las tiras de masa dentro y lo dejamos unos 4-5 minutos para ponerlas en su punto. Una vez estén doraditas, sácalas y déjalas enfriar a temperatura ambiente. Cuando las saques comprueba que la masa no se hunde si la tocas con el dedo, ya que si fuera así necesita algún tiempo más de horneado.

    Una vez estén frías, ya están listas para comer, acompañadas de café, chocolate o un vaso de la bebida que os apetezca.