Bizcocho de Miel

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    Receta de Bizcocho de Miel







    El bizcocho de miel es un tipo de bizcocho muy sabroso y saludable, que posiblemente no hayas probado antes, pero que si te gusta la miel deberías preparar en casa para comprobar lo rico que es.

    Ingredientes:

    - Harina, un par de tazas
    - Leche entera, una taza
    - Mantequilla
    - Levadura, medio sobre
    - Un limón
    - Nuez moscada
    - Dos huevos
    - Miel


    Preparación:

    Para hacer este bizcocho de miel, deja la mantequilla fuera de la nevera para que esté a temperatura ambiente. Mezcla un poco de mantequilla con tres o cuatro cucharadas de miel en un bol, cuando la mantequilla se haya mezclado con la miel añade la leche y un chorrito del jugo de limón. Hay que tener cuidado de no pasarse con la miel, primero porque tiene mucha capacidad de endulzar y segundo porque hace que el bizcocho sea húmedo, y no queremos que lo sea demasiado.

    En un bol pon la harina junto a la levadura y una pizca de nuez moscada. Remueve ligeramente y añade un poco de la ralladura de un limón. A esta mezcla le unimos la anterior de leche y miel y lo batimos todo.

    A continuación se montan las claras a punto de nieve y se incorporan poco a poco a nuestra masa para que no se bajen demasiado las claras. Ya sabréis que para montar las claras a punto de nieve es necesario batir enérgicamente y con paciencia, porque es un proceso al que hay que coger el punto.

    Una vez tengamos la masa de nuestro bizcocho preparada, se prepara el horno encendiéndolo a una temperatura de 180 grados, preparamos también el molde y lo engrasamos un poco con mantequilla. Vierte la masa en el molde y lo metes en el horno. Deja que se hornee una media hora, aunque tal vez necesite un poco más de tiempo.




    Comprueba antes de sacar del horno que el bizcocho está bien hecho por dentro, algo que puedes comprobar pinchando el centro del bizcocho con algo punzante, y ver si sale con restos de masa pegados. Puedes decorar el bizcocho por la superficie con chocolate o pintarlo con miel o limón para darle un toque extra de sabor y una mejor presentación.