Bizcocho de Leche Condensada

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    Receta de Bizcocho de Leche Condensada







    Este bizcocho de leche condensada es un tipo de bizcocho muy suave y esponjoso, en casa lo preparamos muy a menudo para merendar por su sencillez y el poco tiempo que necesitamos para hacerlo.

    Ingredientes:

    - Huevos, tres grandes
    - Un yogur natural
    - Harina, 3 vasos de yogur
    - Azúcar, un vaso de yogur
    - Leche condensada, misma cantidad que azúcar
    - Aceite de girasol, medio vaso de yogur
    - Levadura royal, un sobre


    Preparación:

    Comenzamos a preparar este rico y original bizcocho de leche condensada echando en un bol de buen tamaño los huevos de uno en uno. Ahora agregamos el yogur natural y usando como medida el vaso del yogur echamos la leche condensada y el aceite de girasol. También podemos utilizar aceite de oliva, pero le daría al bizcocho un sabor más intenso, cuestión de gustos.

    Ahora vamos a coger unas varillas eléctricas y batimos todos los ingredientes con bastante intensidad. Cuando se empiece a formar una masa homogénea agregamos el azúcar, utilizando también como medida el vaso del yogur natural. Seguimos batiendo unos segundos más para integrar el azúcar a la masa.

    A continuación echamos las tres medidas de harina y el sobre de levadura. La harina siempre nos costará un poco más de trabajo mezclarla, pues la masa se volverá bastante más espesa. Recomendamos que lo hagas poco a poco, así que cada vez que eches un vaso de harina seguimos batiendo, te resultará bastante más sencillo de hacer. También ayuda usar unas varillas automáticas, con las que la masa siempre queda mezclada de forma más compacta y sin que tengamos que hacer tanto esfuerzo, merece la pena utilizarlas.

    Una vez tenemos una masa homogénea y sin apenas grumos, engrasamos el molde para nuestro bizcocho de leche condensada con un poco de mantequilla y vertemos la masa. Precalentamos el horno a 180 grados y metemos el molde, dejamos unos tres cuartos de hora y comprobamos que está bien hecho antes de sacarlo.






    El resultado será un bizcocho muy esponjoso y bastante dulce, gracias a la leche condensada. Si es demasiado dulce para vosotros, rebajadle un poco la cantidad de la misma o de azúcar, para que el resultado sea menos intenso.